| Te estoy respondiendo en respuesta al e-mail que le enviaste a mi adorable esposo, Gonzalo Escobedo, acerca de mi parte en la historia. Escribo horrores ya que soy mujer (así es que te ruego me tengas paciencia): He sido socia desde el 13/6/00 pero en un principio no lo encontré muy útil, ya que parecían no haber muchos hombres interesantes para mí en Florida. El 7 de julio le escribí a Gonzalo básicamente porque me gustaba lo que decía su perfil, a pesar que él estaba en Delaware y yo en Florida. Sentí simplemente el impulso de escribirle. El me respondió el 8 de julio pero yo no le respondí hasta final de mes ya que estaba teniendo problemas con el Internet y además ocupada con otro chico que acababa de conocer en otro servicio católico. Sin embargo Gonzalo me envió otro mensaje corto diciendo que tenía la foto que había prometido publicar en su perfil personal. Decidí verlo y te cuento que mi primera reacción fue, "¡voy a casarme con este chico!". No solamente por la foto, sino por lo que leí nuevamente en su perfil. Entonces le escribí de vuelta y a partir de entonces nos escribimos todos los días. El 25 de julio estaba en la Iglesia cuando vi a san Judas, y pensé, "¿por qué no?" le voy a rezar a San Judas para que me ayude a saber lo que debo hacer con mi vida, con quien voy a pasar el resto de mis días (ya que tenía a dos hombres en mi vida con los que yo creía me gustaría pasar el resto de mi vida) Le estaba rezando a San Judas que me mostrara de alguna manera en el noveno día cuál de los dos podía ser, haciendo que sólo me comunicara con uno de los dos chicos aquél día y que hubiera algún tipo de conexión entre él y yo. Bueno, en el noveno día, nunca lo olvidaré, en la mañana, recibí un e-mail de Gonzalo. Pensé qué raro, porque hasta el día de hoy nunca ha escrito dos veces en el mismo día. Pero lo más sorprendente fue que en esos dos e-mails que recibí el mismo día me enteré que Gonzalo era amigo del hermano de un amigo mío que es cura y que conozco desde hace 15 años. Esa fue la respuesta para mí en aquél día, San Judas me mostró que era Gonzalo porque fue el único chico con el que mantuve contacto en aquél día y la señal fue que ambos conocíamos a la misma familia; esa fue la respuesta a mi novena. Puse tanta fe en ello y se que Dios me respondió a través de San Judas. Así es que seguimos escribiéndonos todos los días y hablando en el teléfono y finalmente nos conocimos el 8 de octubre en Nueva York. El instante en que me sonrió me desarmó totalmente y supe que había colocado mi fe en el hombre correcto. Gonzalo es un hombre tan maravilloso, lleno de fe, amor y honorabilidad. En aquel día decidimos hacer de nuestra relación algo más que una simple amistad. Gonzalo vino a visitarme y a conocer a mi familia durante el feriado de Acción de Gracias, y durante ese lapso de tiempo decidimos que nos íbamos a casar y tuvimos la bendición de toda mi familia. Decidimos que la fecha fuera el 8 de diciembre del 2001. Fiesta de la Inmaculada concepción, que cae sábado. Creo que Nuestra Señora quiere que nos casemos en su día para honrarla a ella y a su Hijo Amado. También he conocido a su madre y hermana quienes vinieron de México y siento un cariño profundo hacia ellas y ellas me han demostrado muchísimo afecto. ¡Gracias por vuestro servicio, por cumplir la voluntad de Dios de una manera tan especial! ¡que el más grande de los sagrados Sacramentos los proteja, les de su amor y los bendiga a ustedes y al trabajo que hacen!
|