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John & Lynn de Ave Maria Singles: El Espíritu Santo unió nuestras vidas
 
Capítulo 1: El Espíritu Santo y la paciencia dieron sus frutos
Querido Anthony, bendiciones y feliz año 2002. Por favor acepta nuestras sinceras disculpas por no enviarte “Nuestra Historia” más temprano. Tenemos una bella y preciosa unión, muy claramente orquestada por Nuestro Padre en el cielo y estamos tan felices y entusiasmados de poder compartirla con Uds. El primer contacto que John y yo tuvimos como socios fue el 19 de julio del 2000… bueno, déjame explicarte… Ese día era miércoles por la noche, y según John, en un principio cuando él vio mi perfil y lo leyó, pensó que enviaría un mensaje para presentarse. Conforme a la información acerca de mi cuenta, yo no había visitado la página web desde marzo, casi cuatro meses antes. De esta manera él decidió seguir navegando, creyendo que tal vez yo estaría involucrada con otro socio. Para decir la verdad, luego de sentirme un poco decepcionada, había suspendido mi cuenta en Ave María Singles. Como lo había hecho, pensé que mi perfil no estaría disponible para nadie hasta que yo lo reactivara, pero por alguna razón misteriosa, se reactivó sólo sin que yo lo supiera (tal vez ocurrió cuando modernizaron la página web) y John pudo verlo. Dice John que mientras seguía navegando se sintió JALADO hacia atrás por mi perfil, y cinco minutos después, se sintió totalmente guiado por el Espíritu Santo a enviarme un mensaje. Escribió en ese primer mensaje que esperaba que yo lo leyera a pesar de mi larga ausencia del servicio. John también me contó más adelante que él también estaba sintiéndose un poco descorazonado en aquella época tratando de esperar que Dios actuara pero sintiendo los ataques diarios de la “carne impaciente”. Una de las cosas que sabemos cuando nos hacemos socios de este servicio es que cuando recibimos un mensaje de otro socio recibimos una notificación. Cuando John me envió su primer mensaje el 19/07, no recibí nunca la notificación. Para mi sorpresa no fue hasta después de 10 días, luego de regresar a mi casa temprano de una salida que encontré una notificación de Ave María Singles en mi correo. Confundida abrí la página web de Ave María Singles y busqué el mensaje de John. Fue realmente maravilloso, ya que mientras conduje a casa después de una cita frustrante, grité a Dios desde el fondo de mi corazón pidiéndole que me perdonara por mi falta de paciencia y de confianza, y también por dejar que el enemigo robara la paz y la alegría que Jesús me brinda tan abundantemente. Rehice mi promesa de esperar a Dios, sin importar cuanto se demorara. No sospechaba en lo absoluto que Dios estaba a punto de revelarme a mi futuro esposo, ¡en cuestión de minutos!

Así pues, en la tarde del sábado 29 de julio, conocí a John vía Ave María Singles y fue inmensa la bendición que sentí mientras leía su perfil. No sólo me parecía un hombre de Dios, sino además se trataba de un atleta y jugaba softball igual que yo !!!!!! ¡BRA-VOOO!) Luego de entusiasmarme mucho y de sentirme un tanto confundida de cómo John había visto mi perfil, me compuse lo suficiente para escribir mi respuesta y recé a Dios para que su voluntad se haga. No fue hasta ese Lunes por la mañana, 31/7, que recibí otra nota de John. Había encontrado mi mensaje mientras empezaba un día de trabajo en la oficina y así empezó todo… En realidad ese lunes por la mañana estuvo lleno de sorpresas. Los dos estábamos en el trabajo, John en Dallas y yo en el área de San Francisco y seguíamos intercambiando notas como chicos pequeños a través de la computadora, ya que nos sentíamos cómodos con nuestra comunicación. Inclusive intercambiamos direcciones electrónicas para dejar que nuestra comunicación fluyera a un mejor ritmo (no sugeriríamos que todo el mundo hiciera esto tan rápido, a no ser que las dos personas estuvieran de acuerdo y tranquilos con esta decisión) Cuando llegó la tarde y la emoción que estaba sintiendo me hacía sonreír de oreja a oreja, algo HORRIBLE sucedió. El servidor de Internet de mi oficina se colgó. Llamé al técnico en computadoras para que viniera a ver qué pasaba. Me informaron que estaban tratando de solucionar el problema pero no sabía cuanto tiempo más estaríamos colgados. Decididamente no iba a dejar a John colgado en la mitad de una conversación, así es que como los teléfonos de nuestras oficinas venían junto con nuestros correos electrónicos, lo único que podía hacer (previa oración, por supuesto) era llamar a John en Dallas. Fue algo muy simplón, pero sinceramente sentí la paz de Dios todo el tiempo. Nunca olvidaré la voz que puso John al darse cuenta que era yo en el teléfono, y luego de unos segundos de silencio de su parte, empezamos una de las mejores conversaciones que nunca haya tenido. Desde el principio John me preguntó algo que nunca olvidaré. Dijo: “¿cuán serio es tu deseo de seguir la voluntad de Dios por el resto de tu vida?” (una pregunta muy válida) A partir de ese día no ha pasado un sólo día sin que hablemos por teléfono por lo menos tres veces al día. (Gracias a Dios por la larga distancia barata) Gracias al teléfono, correo electrónico, mensajero instantáneo, hemos podido dejar que Jesús nos bendiga con una relación, que a pesar de las distancia se ha convertido en una maravillosa amistad. En cuanto al resto, compartiré lo más importante. Nos conocimos por primera vez un fin de semana que era feriado, el día del trabajo del 2000 en Dallas (sí, una vez más yo tuve la iniciativa) Fueron cuatro de los mejores días que yo pasé visitando a John junto con mi perro Zack! Me costó un montón volverme a montar a un avión para regresar a casa. Nos visitamos mutuamente dos veces más antes de que John me llevara a su hogar en New Jersey para que conociera a su familia.

Recuerdo deseando tener una “Navidad Blanca” ese año ya que no estoy acostumbrada a mucha nieve en el área de San Francisco, y recibí lo que había estado rezando por ver!!! Tres días después de Navidad, Nueva Jersey estaba cubierta por una tormenta de nieve que cubrió el suelo con 20 pulgadas. A partir de ese momento, he sido apodada afectuosamente por la familia de John “el pájaro de mal agüero” ¡Cuánto nos divertimos” John me dio tremenda sorpresa, nueve días después de mi cumpleaños, el 29 de junio del 2001, con una hermosa propuesta de matrimonio (esto ocurrió 345 días después de la primera nota de John, el 19/07/00). Fuimos a la adoración de la Sagrada Eucaristía en la parroquia de John en Dallas y luego de rezar el Rosario juntos, caminamos hacia el Santuario, fuimos al Altar a pronunciar juntos una oración y mientras estábamos arrodillados, John se inclinó hacia mí con delicadeza y me preguntó si yo quisiera ser su esposa!! Después de un abrazo lleno de lágrimas, dije SÍÍÍ, sólo para encontrar mi hermoso anillos de compromiso frente a mí en una cajita sobre el altar (él lo había puesto allí mientras nos estábamos abrazando) El momento de nuestro compromiso fue mejor de lo que yo me hubiera imaginado, y hablo por nosotros dos cuando digo eso. Nuestra boda será el 10 de agosto del 2002 en California. Conforme nos apoyamos en Jesús para tener fuerza, discernimiento y guía, pasan los días apaciblemente. Planear una boda nunca es fácil y siempre supone tomar muchas decisiones. Desafortunadamente, estar lejos durante ese proceso tampoco ayuda, pero John y yo estamos muy agradecidos por el tiempo que el Señor nos ha concedido para estar juntos. Hemos tenido en promedio una visita al mes de 3 a 4 días de duración cada vez, y nuestras millas aéreas siguen aumentando! El plan es usar nuestras millas para nuestra luna de miel ¡ (GRACIAS JESÚS!!!) Anthony, estoy tan agradecido por ti y por tu apostolado. Él te usó a ti y a tu personal como vehículos para juntarnos a mí y a John. Quiero que sepas que tú y tu familia siempre están en nuestras plegarias cotidianas. Hablamos de tu ministerio frecuentemente cuando la gente nos pregunta cómo nos conocimos, y siempre es una oportunidad perfecta para dar testimonio de nuestra fe, nuestra relación y nuestra voluntad de CONFIAR EN DIOS, mientras construimos nuestras vidas unidos en una sólida fundación divina. ¡Esperamos verte en nuestra boda en agosto! La paz y bendición de Dios siempre,

Lynn y John

 
Capítulo 2: Nuestra primogénita
Una pequeña nota para anunciarle que nuestra pequeña Sarah ha llegado, Dios es tan bueno,

John

 

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